Coworking, consumo colaborativo

capture_24 (1)

Hace poco me preguntaron en un programa televisivo de verano, qué opinaba del concepto “coworking”. Hoy en día, todo emprendedor sabe lo que es hacer coworking, sobre todo de unos años para aquí, ya que España se ha situado a la cabeza de los países europeos en generar este tipo de iniciativas. Sin embargo, el coworking ha evolucionado del simple concepto de compartir un espacio para reducir sus gastos, a ser un nicho de oportunidades.

El coworker, a la hora de buscar su puesto de coworking ideal debe, por supuesto, estar muy al tanto del coste de disponer de dicho espacio, pero hay que valorar otros aspectos que. a mi parecer. deben ser considerados antes de decidirse por uno u otro espacio.

En primer lugar, la comunidad. Uno de los motivos que pueden alentar a una persona a trabajar en un puesto de coworking, es su deseo de no trabajar desde casa, evitar el efecto soledad, encontrarse en un ambiente de trabajo dinámico que pueda favorecer nuestra productividad.

En este apartado, por tanto, es importante valorar si nos interesa un espacio de grandes dimensiones donde se den cabida un mayor número de empresas, o por el contrario, preferimos un ambiente de trabajo más sosegado, donde haya menos movimiento y por ende, hacer coworking con menos empresas.

Otro elemento a tener en cuenta es el perfil del resto de coworkers. Hay espacios especializados en ciertos sectores y otros por el contrario, suelen ser multisectoriales. Hay centros que incluso necesitan conocer qué tipo de negocio llevarás a cabo para verificar si podrás encajar con el resto de empresas ya alojadas. Y es que uno de los puntos importantes de estos espacios a día de hoy es precisamente que éstos deben permitir generar sinergias, colaboraciones entre sus miembros. Resulta enriquecedor conocer la opinión de terceros ajenos a tu idea de negocio que pueden aportarte un nuevo prisma. De igual modo, rodearse de diferentes perfiles que a la postre pueden convertirse en tus proveedores de servicios de confianza e incluso, por qué no, convertirse en tus socios.

En segundo lugar, habrá que tener en cuenta los servicios que ofrece el centro. Es interesante que dichos centros no sólo te faciliten un espacio para trabajar, sino que además dispongan de espacios de reuniones, sala de formación,dinamice el espacio con eventos o ponencias, ofrezcan servicios de asesoramiento de calidad, oficina virtual, etc. Esto te permitirá estar más al día de lo que sucede en el entorno empresarial. Los gestores de coworking, del mismo modo, deben fomentar el networking. Que conozcan qué empresas están alojadas y conecten unas con otras en la medida de sus posibilidades.

Por último, debido a mi experiencia en la gestión, en lo que aspectos legales se refiere sobre este tipo de espacios, el coworker debería tener en cuenta, entre otros muchos, algunos de los detalles que a continuación se indican.

A día de hoy no hay una regulación específica sobre el coworking, por lo que se mueve en terreno desconocido. En todo caso, el coworker debe contar con un contrato donde se recojan sus derechos y obligaciones. No se trata en sí de un contrato de arrendamientote local puro y duro, generalmente se centra más bien en un contrato de prestación de servicios (que incluye cesión de un espacio sujeto a posibles cambios de ubicación, pero también uso de fax, impresoras, acceso a Internet, y otros servicios similares). En este contrato deberán aparecer aspectos como horarios, causas de resolución, responsabilidades de unos y otros para albergar todo tipo de casuísticas (a modo de ejemplo, sobrecargas o caídas de red, hurtos, recepción de correspondencia,…) condiciones de uso del espacio (instalaciones de equipos propios, llaves de acceso, acceso de personas ajenas al contrato vinculadas al coworker, decoración personal del espacio… Dicho coworker debería también recibir un reglamento de régimen interno donde se regularan las relaciones entre los propios coworkers, unas normas de convivencia. De igual modo los coworkers deberían estar informados en materia de prevención de riesgos laborales y en su caso, existirá la pertinente coordinación de actividades empresariales.

Estos son, de manera somera, algunos de los puntos a tener en cuenta. Sin duda habrá otros muchos más a valorar.

Anuncios

LA LEY DE EMPREDEDORES A DEBATE

Publicada la Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, se abre el debate sobre su idoneidad. Venía precedida de cierto grado de discusión. ¿Sería suficiente para incentivar y apoyar al emprendedor? La respuesta es compleja. Desde nuestro punto de vista, es una ley con la que se da un paso hacia adelante pero aún quedan, desde luego, muchos otros  que dar.

La ley trae consigo detalles interesantes como los siguientes:

  • Ánimo de implantar la cultura emprendedora en el sistema educativo.
  • Dos nuevas figuras para emprender. Se trata de la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada que tiene como objetivo proteger la  vivienda del autónomo individual y la Sociedad Limitada de Formación Sucesiva para aquellos a los que el capital social mínimo de 3.000 euros les resulta un inconveniente para constituir sociedad.
  • Un acuerdo Extrajudicial de Pagos. Paso previo para renegociar las deudas a través de un mediador concursal para evitar llegar al Concurso de Acreedores.
  • La implantación del Régimen especial del criterio de caja por el cual se pretende que el Impuesto se devengue en el momento del cobro total o parcial del precio de la transacción y no en el momento de su facturación.
  • Diferentes incentivos fiscales, entre ellos aquellos que animan al inversor de proximidad a invertir en sociedades de nuevas o de reciente creación.
  • Disminución de la cuota de autónomo para ciertos supuestos.
  • Medidas para favorecer la internacionalización de las empresas españolas.
  • Simplificación de cargas administrativas.
  • Medidas para favorecer la entrada y permanencia en España de aquellos que inviertan o vayan a trabajar para empresas españolas.

Todas estas medidas y otras más recogidas en la ley, vendrán a ayudar, por supuesto, a los emprendedores que así lo hubieran decidido, pero no servirán de aliciente para aquel que duda en hacerlo.  El legislador ha dado un paso importante para apoyar a aquellos que quieren iniciar una actividad, aunque lo ha hecho con ciertos reparos:

  • No opta por una limitación de la responsabilidad más allá de la de propia vivienda o que alcance a las deudas de derecho público.
  • Establece un mecanismo previo al concurso de acreedores que habrá que esperar a si realmente evita llegar al mismo.
  • Se crean nuevas figuras que amplían las opciones a la hora de iniciar una actividad económica, pero se echa de menos una figura realmente comprometida con el emprendedor.
  • No regula una cotización a la seguridad social acorde al beneficio obtenido por la actividad en vez de una cuota fija y discrimina en la práctica entre autónomos societarios e individuales.
  • Regula un criterio de caja con fecha de caducidad y no hay una verdadera potencialización de la figura del Business Angels.
  • El emprendedor necesita sentirse arropado en el momento en el que se ha lanzado a emprender  en un país que no ha gozado nunca de una buena cultura emprendedora.

Aún hay mucho por recorrer, pero vamos paso a paso por el buen camino.

Artículo publicado en Todostartups